Los farmacéuticos, tanto comunitarios como hospitalarios, están en una posición idónea para detectar rápidamente productos médicos de baja calidad y falsificados en las cadenas de suministro, informar a las autoridades, y educar y aconsejar a los pacientes.
Así lo aseguró Tja ša Škerl Rifelj, de la Federación Internacional de Estudiantes de Farmacia (IPFS), en representación de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) durante la última reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Además, destacó la estrecha colaboración de FIP con la OMS como prueba del papel crítico que desempeñan los farmacéuticos en la detección y presentación de informes de los productos falsificados, subrayando la importancia de su participación en la lucha contra este problema, así como los resultados positivos resultantes de esta colaboración.